LEO MESSI: JUICIO POR FRAUDE FISCAL

Ésta ha sido, sin duda, una dura semana para la estrella del FC Barcelona Leo Messi. De martes a viernes, se ha celebrado el mediático juicio oral contra el jugador y su padre ante la Sección Octava de la Audiencia de Barcelona por un millonario fraude fiscal, cubierto por más de 200 periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión venidos de países tan lejanos como China, Catar y, por supuesto, Argentina.

En este artículo, nos proponemos explicar de forma breve y concisa las claves para entender el enredo en el que la estrella argentina lleva inmersa desde 2013.

¿Por qué han sido juzgados los Messi?

A estas alturas, resulta bien conocido que los Messi defraudaron 4,16 millones de euros al fisco español al eludir el pago del IRPF durante los años 2007, 2008 y 2009. El propio delantero argentino  reconoció los hechos al ser querellado por la Fiscalía hace tres años, procediendo al inmediato pago de la cantidad defraudada, junto con el abono de otros diez millones a Hacienda para regularizar su situación de 2010 y 2011, en los que también operó con el mismo sistema de elusión de impuestos.

Lo que realmente se ha investigado en este juicio es si los Messi han de responder penalmente por dicho fraude. Durante esos tres años, el futbolista del Barcelona ingresó más de diez millones por la explotación comercial de sus derechos de imagen de manos de una veintena de grandes empresas (Banc Sabadell, Telefónica, Danone, Air Europa, Adidas, Pepsi…). Sin embargo, dichos ingresos se tramitaron de forma totalmente opaca frente a la Hacienda española, gracias a la red de sociedades offshore (consultar el artículo “Los papeles de Panamá: la investigación de las offshore”: https://leycaabogados.com/2016/05/06/los-papeles-de-panama-la-investigacion-de-las-offshore/) que la familia había organizado en paraísos fiscales (Belice y Uruguay), Reino Unido y Suiza, a las que simulaban la cesión de sus derechos de imagen para encubrir su verdadera titularidad y eludir de ese modo el abono de la parte correspondiente de IRPF en España. De esa forma, el futbolista argentino, considerado por la revista Forbes uno de los cuatro deportistas más ricos del mundo con ingresos anuales de 64,7 millones de dólares, obtenía un grandísimo beneficio de las empresas fantasma, ya que le permitían ahorrarse el pago de la mitad de lo que ganaba en derechos de imagen en España.

¿Cuáles son las diferentes partes intervinientes en el juicio?

– LEO MESSI: Elude su responsabilidad en el fraude fiscal, atribuyéndosela a su padre. Su declaración en el juicio ha sido prácticamente la misma a la que hizo hace casi tres años ante la jueza de Barcelona que instruyó la investigación: “firmé las cosas, pero nunca miro los contratos. No sé lo que firmo”. Su estrategia se basa en asegurar que jamás ha tomado una decisión legal ni tributaria respecto a su patrimonio, limitándose a jugar a fútbol y a firmar los contratos que le presentaba su padre sin leer ni examinar su contenido. “Sabía que firmábamos acuerdos con diferentes patrocinadores que daban x cantidad de dinero, que yo tenía que hacer anuncios, fotos o cosas de esas, pero el dinero por dónde iba no tengo ni idea (…) los firmaba porque confío en mi papá y en ningún momento se me pasó por la cabeza que me fuera a engañar”, declaraba la estrella argentina.

– PADRE Y REPRESENTANTE DE LEO, JORGE HORARIO MESSI:  Él mismo asume en su declaración que su hijo nunca tuvo acceso a los contratos ni a la información, siendo únicamente el mero firmante. Sin embargo, en su declaración del jueves expuso que ignoraba que las empresas creadas en el extranjero sirvieran para eludir el pago de impuestos, derivando la responsabilidad a los abogados que asesoraban jurídicamente a la familia.

– FISCALÍA: Solicita la absolución del delantero y la condena de su padre a 18 meses de prisión por tres delitos contra la Hacienda Pública. Según ésta, pese a que Leo Messi sea quien paga los impuestos y, por ello, quien ha defraudado al fisco, la culpabilidad no recae en él, sino en su padre, quien manejaba los asuntos económicos y financieros. El jugador no sólo ignoraba el entramado empresarial elaborado por su padre y asesores jurídicos, sino que nunca fue informado de ello y se limitaba a jugar a fútbol. En palabras de la fiscal, Raquel Amado, “el fraude se ejecuta porque hay una decisión del padre de Messi, que viene a ser su alter ego en la gestión económica”.

– ABOGACÍA DEL ESTADO: Como órgano público encargado de defender los intereses de la Agencia Tributaria, es la que lleva el peso de la acusación, solicitando una pena de prisión 22 meses y 15 días tanto para Leo Messi como para su padre, por tres delitos de fraude fiscal, además del pago de una multa de cuantía igual a la cantidad defraudada. Pese a reconocer el escaso nivel de conocimiento en materia tributaria del jugador, otorga credibilidad cero a su declaración y sostiene que eludió el pago de impuestos “de forma consciente y voluntaria” y que tuvo que ser, al menos, consciente de que cada año percibía exorbitantes ingresos por sus derechos de imagen. También admite que fueron los asesores jurídicos los encargados de crear la estructura de sociedades offshore, pero ello no es óbice para considerar que los Messi eran conscientes de que servía para eludir el pago de impuestos. En palabras textuales: “Puede que sean profanos en materia tributaria y que no sean capaces de constituir una sociedad, pero sí son capaces de entender lo que es pagar impuestos (…) esto lo entiende hasta un niño de diez años. Y esto Messi lo tendría que entender sin ningún problema”.

¿Cuál ha sido la estrategia de la defensa?

El interés primordial es la absolución del jugador, empleando para ello la táctica de derivación de responsabilidad en cascada. Así, Leo Messi no sabía nada sobre el entramado empresarial ni la elusión fiscal; su padre sabía algo más, pero ambos son “profanos en derecho tributario”. Los verdaderos responsables son los asesores externos de la familia –el exmagistrado del Tribunal Supremo Enrique Bacigalupo y el penalista Javier Sánchez-Vera–, pertenecientes a un prestigioso bufete de abogados especializado en derecho tributario y deportivo. Éstos que, al no estar acusados, declararon únicamente en calidad de testigos, también intentaron escurrir el bulto a la Administración por irregularidades y defectos en la investigación de la Agencia Tributaria y en la instrucción judicial.

La pena

La pena máxima imponible sería en todo caso la solicitada por la Abogacía del Estado, por ser la más alta de las solicitadas: 22 meses y 15 días de prisión para el futbolista y su padre. La enorme cantidad defraudada y el empleo de empresas offshore elevan la pena, si bien la Abogacía del Estado contempla dos atenuantes que permiten aminorar la pena solicitada: el reconocimiento de hechos y la reparación del daño. Puesto que la pena máxima solicitada es inferior a dos años, es altamente improbable que Messi vaya a ingresar en prisión, ya que ley prevé la posibilidad de dejar en suspenso el ingreso en prisión de los condenados a menos de dos años, siempre y cuando sea el primer delito que cometen, como sería el caso del argentino.

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