EL NUEVO CÓDIGO PENAL

El pasado 31 de marzo de 2015 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica el Código Penal y que entró en vigor el 1 de julio de 2015, constituyendo la reforma más importante desde que el Código se aprobó en 1995. A lo largo del año pasado, mucho se habló en la prensa de lo que implicaba esta reforma, en especial en lo relativo a la instauración de la prisión permanente revisable para determinados delitos y de la conversión de las faltas en delitos leves. En este artículo, analizaremos los nuevos aspectos más importantes que ha introducido esta ley y qué cambios ha supuesto en la anterior redacción del Código Penal que nos ha venido rigiendo durante los últimos 20 años.

Cambios principales

Algunos de los cambios más destacables que se han introducido en el nuevo Código Penal son:

  • Prisión permanente revisable para los delitos más graves
  • Nuevo régimen de suspensión y sustitución de las penas, así como de libertad condicional
  • Nueva regulación del decomiso
  • Responsabilidad penal de las personas jurídicas, salvo que cuenten con un plan de organización al respecto
  • Reformas de algunos tipos delictivos como homicidio, asesinato, hurto, robo, estafa, etc.
  • Introducción de nuevas figuras delictivas
  • Conversión de faltas en delitos leves
  • Equiparación de antecedentes penales de España a los de otros Estados miembros de la Unión Europea
  • Cambios en los delitos de violencia doméstica y de género
  • Cambios en protección del medio ambiente y contra incendios.

En el presente artículo, sin querer hacer un análisis exhaustivo de la reforma completa, analizaremos las modificaciones más sonadas en los medios y sobre los que se han hecho eco tanto periodistas como juristas.

Prisión permanente revisable

Se trata de la novedad más polémica, con diferencia, de las recogidas en el nuevo Código Penal. La prisión permanente revisable consiste en la imposición de una pena de prisión por tiempo indeterminado en caso de comisión de delitos muy graves (asesinatos especialmente graves, recogidos en el nuevo artículo 140, entre otros), si bien es revisable de oficio o de parte, de tal forma que, de cumplirse una serie de condiciones recogidas en el artículo 92, el reo sería puesto en libertad.

Existen dos posturas totalmente confrontadas en relación con la prisión permanente revisable, o cadena perpetua, a fin de cuentas. Por un lado, un sector doctrinal, así como la oposición del Gobierno de Rajoy, entiende que es inconstitucional, mientras que, por otro lado, el otro sector defiende que la prisión permanente revisable es una pena que se aplica en otros países europeos y que se encuentra, además, aprobada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Responsabilidad penal de las personas jurídicas

La responsabilidad penal de las personas jurídicas se ha visto limitada con esta reforma a aquellos casos en los que sus trabajadores cometan delitos y el incumplimiento del deber de vigilancia por parte de la empresa haya sido de carácter grave. Asimismo, se introduce otra novedad que también exonera de responsabilidad a la persona jurídica y es, en esencia, establecer un programa de prevención en el que se recojan medidas de organización, vigilancia y control para prevenir la comisión de delitos y contar con un órgano interno que supervise su funcionamiento y cumplimiento. Dicho programa de prevención deberá cumplir una serie de requisitos que también especifica el propio Código Penal en su artículo 31bis.5:

  • Identificación de las actividades en cuyo ámbito puedan ser cometidos los delitos que se han de prevenir.
  • Establecimiento de protocolos que concreten el proceso de formación de la voluntad de la persona jurídica.
  • Disponer modelos de gestión de los recursos financieros adecuados para impedir la comisión de los delitos que deban ser prevenidos.
  • Imponer la obligación de informar de posibles riesgos e incumplimientos al organismo encargado de vigilar el funcionamiento del programa de prevención.
  • Establecer un sistema disciplinario para los casos en los que se produzca el incumplimiento de las medidas.
  • Realizar una verificación del programa periódicamente y modificarlo cuando se produzcan infraccione o cambios en el modelo organizativo.

Nuevos delitos

Como avanzábamos en párrafos anteriores, esta Ley Orgánica 1/2015 que reforma el Código Penal ha introducido nuevas figuras delictivas, dando así respuesta –no entramos a juzgar si suficiente o no– a las demandas de la sociedad, debido a los mediáticos sucesos acontecidos en los últimos años.

Algunos de esos nuevos delitos son:

  • Financiación ilegal de partidos, recogida en los artículos 304bis y 304ter del Código Penal, establece penas de multa y/o de prisión (que oscila entre los seis meses y cinco años) para una serie de conductas tasadas que se recogen en los citados artículos.
  • Sexting o pornovenganza, castigado con pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis meses a doce meses para aquel que difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones de la persona afectada sin su autorización cuando la divulgación perjudique gravemente la intimidad personal de ésta (artículo 197.7). Se prevé una pena más grave para tres casos:
    • La persona que difunda las imágenes o grabaciones sea o haya sido cónyuge o pareja, hayan o no convivido juntos.
    • La víctima sea menor de edad o discapacitada y necesitada de atención especial.
    • Los hechos se han cometido con ánimo de lucro.
  • Delito de acoso o stalking, de naturaleza privada, ya que sólo será perseguible mediante denuncia de la persona afectada, el artículo 172ter prevé penas de prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad para aquellos que realicen las conductas expresadas en el propio artículo.

Conversión de faltas en delitos leves

Constituye otro de los cambios estrella de esta reforma. Ahora, algunas de las faltas que anteriormente se hallaban en el Código Penal, se han derivado a otros ámbitos del Derecho, como el civil o el administrativo, ámbito éste que también se vio reformado –y agravado– con la nueva Ley de Seguridad Ciudadana –también conocida como Ley Mordaza–, que también entró en vigor el mismo día que esta Ley Orgánica 1/2015, el 1 de julio del pasado año.

Las antiguas faltas que continúan regulándose por el Código Penal han pasado a ser “delitos leves”, entendiéndose por los mismos aquellos delitos que sean castigados con pena leve y que puedan calificarse por su extensión como leve y menos grave. Este último matiz, el de menos grave, también fue un foco de críticas, ya que los delitos que antes eran considerados como menos graves, ahora pasarán a ser leves con todo lo que ello implica, como lo es un proceso con menos garantías procesales.

Con el paso de falta a delito leve, también se reformó el correspondiente apartado a los juicios de faltas de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para adecuar este nuevo procedimiento de juicio sobre delitos leves. En esencia, el procedimiento continúa siendo igual que el de faltas, pero con un par de nuevas concreciones:

  • El Juez puede sobreseer el procedimiento a petición del Fiscal, fundamentada ésta en la poca entidad del hecho y la falta de interés público.
  • La Policía Judicial procede citando de forma inmediata ante el Juzgado de Guardia en delitos leves de lesiones, maltrato de obra, hurto, amenazas, coacciones o injurias.

Una pregunta que nos hacemos con esta conversión es: ¿ahora, al ser las faltas delitos leves, éstos crearán antecedentes penales? La respuesta es sí, generan antecedentes penales. No obstante, hay que destacar que estos antecedentes no son computables para apreciar reincidencia, ni tampoco influyen en la suspensión de las penas. Sin embargo, sí computan para la agravación por habitualidad del hurto, estafa, administración desleal y apropiación indebida.

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